
Contempla la naturaleza fundamental de la mente, y esta práctica
produce el efecto de cambiar su percepción de los demás, de sí mismo y del
mundo.
Cuando cambiamos la percepción del mundo, de algún modo
cambiamos el mundo.
Con frecuencias nos limitamos a encontrar pequeñas soluciones
para la vida diaria, mientras que el contemplativo al que me refiero, busca
cambiar radicalmente la forma en la que experimenta el mundo y traduce las
circunstancias de la vida en bienestar o malestar.

Se familiariza también con el componente fundamental de la
mente, la conciencia primera, siempre presente tras el ir y venir de los
pensamientos, e incluso en su ausencia, esa conciencia pura y luminosa que
nunca se altera con las construcciones mentales.
Matthieu Ricard, Tres amigos en busca de la sabiduría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario