viernes, 19 de julio de 2019

El maestro Matthieu Ricard dice



...Nosotros decimos que los signos de una meditación que aporta sus frutos son una mente perfectamente dominada, una desaparición de los estados mentales aflictivos, una conducta en armonía con las cualidades que el practicante se ha esforzado por desarrollar.



Si la meditación no consistiese más que en sentirse bien durante un momento, relajarse y vaciar la mente en otra burbuja de tranquilidad artificial, sería inútil, pues en cuanto fuésemos confrontados a la adversidad o a los conflictos interiores, recaeríamos de nuevo bajo su dominio.

La práctica meditativa debe traducirse en cambios reales, progresivos y duraderos en nuestra vivencia interior y en nuestra relación con el mundo.

He de decir que muchos meditadores experimentados que he encontrado poseen estas cualidades. De otro modo, estas prácticas meditativas no serían más que una pura y simple perdida de tiempo.

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